- ☀️Luz
Prefiere una luz indirecta de media a intensa. La exposición directa al sol puede dañar su follaje.
- 💧Riego
El Spathiphyllum ama la humedad. Si no recibe suficiente, puede resecarse rápidamente y sus hojas se marchitarán.
- 🤒Señales de una planta triste
Hojas secas, puntas marrones: sedienta, mal regada
Amarillamiento de las hojas: la presencia de pequeños bichos es bastante probable
- ❤️🩹Facilidad para mantener viva
❤️🩹❤️🩹/5
¡Hoy hablamos del Spathiphyllum!
Descubramos juntos cómo cuidar esta bella planta.
Origen del Spathiphyllum
El Spathiphyllum, también conocido como lirio de la paz o flor de luna, es una planta tropical. Su nombre significa literalmente "hoja de paz", en referencia a la parte emblemática de la planta.
¡Existen más de 50 especies de esta planta! Son originarias de América Central, América del Sur y el Sudeste Asiático.
Pertenecen a la misma familia que los Anthurium y los Philodendron.
Estas plantas fueron descubiertas a finales del siglo XIX y comenzaron a cultivarse poco tiempo después.
Descripción de las variedades y toxicidad
Existen varias decenas de especies en el mercado, algunas muy pequeñas, que alcanzan unos 15 cm de altura, y otras muy grandes, que pueden alcanzar 1,2 metros de altura con grandes inflorescencias.
Es importante señalar que estas plantas son tóxicas para los animales y también para los niños en caso de ingestión.
Condiciones de crecimiento y cuidados
Los Spathiphyllum odian la luz solar directa, que puede dañar su follaje. Prefieren una luz indirecta de media a intensa.
Suelen florecer de enero a agosto, pero las floraciones son bastante irregulares.
Para que vuelvan a florecer, es esencial proporcionarles buena luz y, sobre todo, mantenerlos húmedos.
Las temperaturas ideales se sitúan entre 20 °C y 24 °C, ¡perfectas para vuestros interiores!
Riego y humedad
Como ya habrás comprendido, el Spathiphyllum ama la humedad. Si no la recibe en cantidad suficiente, corre el riesgo de resecarse y que sus hojas se marchiten.
¡Son auténticas drama queens! Estas plantas pueden tender muy, muy rápidamente a desplomarse y resecarse. ¡Pero con agua nueva, vuelven a estar más bellas que nunca!
Para mantener una buena humedad, os recomendamos usar nuestras ollas, pequeños depósitos de agua en cerámica microporosa que aportan la hidratación óptima según las necesidades de cada planta.
Problemas comunes y soluciones
Los problemas más comunes incluyen el resecamiento, las puntas y bordes marrones de las hojas, a menudo debidos a la falta de agua. Y para eso, nuestras ollas difunden agua de forma constante a tu planta, para que esté perfectamente hidratada.
Además, estas plantas también pueden ser sensibles a enfermedades fúngicas y bacterianas debido a la alta humedad que necesitan.
Si notas manchas o amarillamiento de las hojas, puede ser necesario tratar la planta contra infecciones fúngicas o bacterianas.
En ese caso, puedes utilizar nuestro aceite de neem, insecticida y fungicida 100% natural. ¡Puedes usarlo tanto como tratamiento como en prevención!
Cuidados tras la floración
Una vez que florezcan, puedes hacer lo que se llama "deadheading", es decir, cortar la parte superior de la flor cuando empieza a ponerse marrón. Esto permite a la planta producir un nuevo tallo floral.
Sin embargo, los Spathiphyllum no vuelven a florecer de inmediato tras esta operación. ¡Habrá que tener paciencia!
El corte debe realizarse lo más cerca posible de la base de la flor para favorecer un nuevo crecimiento.
Las flores del Spathiphyllum son típicamente blancas, pero a veces pueden presentar ligeras estrías verdes. Esto generalmente significa que están envejeciendo y que necesitan más clorofila para captar más luz.
Siguiendo nuestros consejos, podrás disfrutar de un Spathiphyllum sano y floreciente. ¡Ahora ya puedes mantener con vida a esta drama queen!










